Ha fallecido Manuel Ruiz Lagos, andalucista, historiador y catedrático de Literatura

Valoración de los usuarios: / 5
PobreEl mejor 

Fernando_Repiso_7Ha muerto nuestro amigo y hermano Manolo Ruiz Lagos, autor clave en la historiografía andaluza y un referente del andalucismo renacido en los años setenta. Jerezano, asevillanado pero sobre todo andaluz de bien, Ruiz Lagos nos deja, como otros muchos insustituibles, sin el referente de la conciencia andaluza. Ilustrado, reconocido e imprescindible para la reconstrucción de este pueblo sin cabeza. Desde su dilatado currículum, estudios y ensayos se puede soñar en un pueblo muy diferente al que tenemos y, por el contrario, muy semejante al que se diseñó hace más de un siglo y del que dio buena cuenta. Su herencia siempre estará presente ente los que siguen intentando atravesar el desierto andalucista pero este camino parece estar soportando una terrible sequía de ideales que difieren muy mucho de los que los maestros que él conoció le marcaron hasta sus últimas horas.

Nacido en Jerez y Catedrático de la Universidad de Sevilla, obtuvo el doctorado en Filología Romántica en al Universidad de Granada. Con un apabullante currículo, Ruiz Lagos, ingresó con apenas 20 años en el Centro de Estudios Históricos de Jerez. Fue profesor adjunto de Literatura Española en la Universidad de Granada (1961-1965), catedrático de Lengua y Literatura Españolas en los institutos de enseñanza media de Ávila (1965-1967) y San Isidoro de Sevilla (1967-1980) -del que fue también director (1973-1977)-; catedrático de Literatura Española en el Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura de la Universidad de Sevilla (1980-2007), director del Departamento de Didáctica de la Lengua y Literatura de la Universidad de Sevilla (1986-1994), profesor titular de la asignatura Configuraciones Literarias de Andalucía hasta su jubilación (2007), y colaborador, entre otros medios, de ABC de Sevilla.

En su vertiente andalucista, cabe destacar que en la década de los setenta se integró en las Juntas Liberalistas de Andalucía y suscribió el «Manifiesto Andaluz» de 1977 en el que se pedía un Estatuto de Autonomía. Su militancia activa influyó en sus alumnos de institutos y universidades, al igual que sus trabajos, considerados fundamentales en la historiografía andaluza.

Pais-Andaluz
El libro que no debe faltar
en la biblioteca de un andaluz

Entre sus obras destaca «País Andaluz» (1978), todo un compendio de datos y referencias de personajes y hechos del andalucismo histórico. Otras obras fueron asignaturas de verdadera enseñanza como «El Andalucismo militante» (1979), «Andalucía entre dos fuegos: el debate nacionalidad/región» (1980), con el que obtuvo el premio Andalucía del Colegio de Licenciados de Jaén; el ensayo «Ramón de Cala: Federación y autonomía en el País Andaluz» (1980) o «Tesis y clases del andalucismo histórico» (1981). «La conciencia autonómica de los andaluces» (1982), «Cadalso, una reflexión sobre la Andalucía ilustrada» (1982), «Antología de textos de Blas Infante» (1983), «Cultura simbólica e ilustración andaluza» (1985), «El esteticismo andaluz de José María Izquierdo» (1986), «Motamid, del tópico a la utopía». «El discurso iluminista de Blas Infante» (1987), entre otras muchas.

En 1979 fue uno de los distinguidos como “uno de los 20 andalucistas de siempre” por el Ateneo Popular y de los que quedamos un pequeño grupo, todavía conservado por la ilusionante labor de su Vicepresidente Pedro Ruiz Verdejo y el aval de M. Ángeles Infante como heredera del, todavía inalcanzable IDEAL ANDALUZ, obra madre del pensamiento del Padre de la Patria Andaluza.

Además del citado premio, lo largo de su vida fue distinguido con el de crítica literaria Ávila (1967) por el libro «Liberales en Ávila», el Andalucía del Ateneo de Málaga (1978), por sus trabajos de recuperación de la historiografía andaluza; el de periodismo de ABC de Sevilla (1983) al artículo «De la América virreinal a la Andalucía autónoma», o el Cálamo del Instituto Hispano-Árabe de Cultura del Ministerio de Asuntos Exteriores de España (1987) a la serie periodística «Reencuentro en Maghreb», aparecida en ABC de Sevilla entre los días 8 de noviembre 1986 y 24 de enero de 1987.
Pero sus mensajes, entresacados de su gran obra PAÍS ANDALUZ, siguen vigentes y pendientes de reconocerse como motivación desde el conocimiento de nuestro País Andaluz. Por ello, me permito entresacar algunos de ellos para insistir en que si no llegamos a asumir ese espíritu, seguiremos (como tantas veces he repetido) siendo un gran Pueblo sin pueblo.

RECUERDOS A MODO DE HOMENAJE:

             1977-12-4_miembros-JJLL
En El el optimista 4D no podían faltar los miembros de las Juntas Liberlistas y sus supervivientes. De iaquierda a derecha: Fernando Repiso. M. Angeles Infante, Jose Luis Ortiz de Lanzagorta, La viuda de José Mª Osuna, Enrique Soria, José Rodriguez Escobar, Juan Alvarez Ossorio, Manuel Ruiz Lagos, Emilio Lemos, ... TODOS CON LA FOTO DE BLAS INFANTE EN LA SOLAPA.
                              Los-20-andalucistas-de-siempre
Y su particular homenaje a la bandera en Villa Alegría: Desde J. Oriz de Lanzagorta, Luis de Vicente, Viuda de J. mª Osuna, Fernando Repiso y sus dos hijos como representantes  de los niños que portaron la bandera el 4D, Enrique García, Pedro Ruiz Verdejo, Luisa Infante, Manuel Ruiz Lagos, Enrique Soria, Jose María Javierre, Alegría Infante, Jose María de los Santos, Emilio Lemos, Jose Rodriguez Escobar, Juan Alvarez Ossorio, Enrique Iniesta,... TODOS POR LA BANDERA EN VILLA ALEGRÍA

 

De Manuel Ruiz Lagos en la primavera de 1978:

Tuve la gran sorpresa de de comprobar que lo que estudié en la historia silenciosa de nuestro país era vida fresca en nuestro pueblo,

Os prometo no dejaros tranquilos. Andalucía necesita no desmayar un solo instante para ser libre y progresiva.

Me pregunto ¿Al cabo de casi siglo y medio, Andalucía ha logrado superar la idea primitiva de educar al ciudadano medio, capaz de autogobernarse, consciente de sus deberes y derechos y liberado frente a las presiones del poder central?. Indudablemente NO.

Si no tuviera una fe ciega en que la voluntad de nuestro pueblo oprimido terminará imponiéndose, caería en el más profundo pesimismo y en la más quebrada frustración… y no estoy dispuesto.

Es evidente que en el caso andaluz la gran burguesía ha estado ausente históricamente. Si se me apura mucho podría conceder que, si alguna vez se ha manifestado, lo ha hecho desde un culturalismo folklórico.

La gran burguesía no ha tenido conciencia autonómica porque ha antepuesto los intereses económicos de su clase a los colectivos y comunitarios del pueblo andaluz.

En 1918, el proyecto cantonalista presentado en 1883 por los diputados Alora, Carlos Saornil, a la Asamblea de Antequera, fue asumido por Blas Infante y los andalucistas históricos. El texto fue editado, apenas sin modificaciones,  por el Centro Andaluz de Córdoba en el mismo año de 1918, Va para un siglo desde su promulgación “oficiosa” a nivel País Andaluz y, todavía en su esencia, sigue siendo la pieza jurídica válida y primaria para nuestra real autonomía. Muchos de nosotros nos preguntamos si, después de leerla, no estaremos ante el más hermoso sueño que forjó la utopía de los políticos honrados que creyeron en nuestro país. Hacerla factible es, ya, algo que nos corresponde a nosotros por respeto a los que la defendieron y, sobre todo, por vergüenza y dignidad de pueblo que quiere dejar de ser colonizado.

Estos pequeños retazos, entresacados de su obra PAÍS ANDALUZ, obra que todo andaluz que conserve la esperanza debería tener en su biblioteca, siguen vigentes pero con una pesimista diferencia o distancia: QUE FUERON MENSAJES, SUGERENCIAS, INFORMACIÓN Y REFLEXIONES QUE DATAN DE PRINCIPIOS DE 1978 Y HAN PASADO 37 AÑOS Y LA COSA SIGUE IGUAL.

QUE PENA AMIGO MANOLO, DEJASTE UNA VALIOSA SEMILLA QUE NADIE PLANTA Y SI LO HACE NO LA RIEGA. GRACIAS POR LO QUE NOS ENSEÑASTE A TANTOS, LAMENTO QUE LAS NUEVAS GENERACIONES NO TENGAN NI IDEA DE TU LABOR Y QUE LAS ANTERIORES NO LAS RESCATEN POR UNA OBEDIENCIA POLÍTICA Y DE INTERESES DE SIGLAS QUE PIENSAN MÁS EN MADRID QUE EN ANDALUCÍA.

Quede mi edición como modesto homenaje a quien siempre pensó que Andalucía era un pueblo con futuro basado en ayeres de esplendor de pensamiento como tal, mientras se asfixia en un presente sin salida y un incierto mañana.