SIGUE VIGENTE INSISTIR PREFIRIENDO LO ANDALUZ

Valoración de los usuarios: / 13
PobreEl mejor 

no_gracias-3Fernando_Repiso_7Hay que insistir, y más en momentos como los que estamos asistiendo, EN LOS QUE LOS ANDALUCES NOS NECESITAMOS MÁS QUE NUNCA, con miles de familias condenadas injustamente a pagar las culpas de Administraciones extranjeras, dependientes del vasallaje arrojando a la basura toneladas de sudor, trabajo, noches de tempestad, vientos de desventura,… para que crezcan en nuestros sembrados los frutos que les han dado vida y razón de ser durante centurias.

Lo sucedido con nuestros productos hortofrutícolas, recordemos el caso Almería, el desvío de mercado de tomates, los aceites compitiendo con quienes no saben ni lo que es un olivo, nuestra pesca pagando impuestos abusivos, el sucursalismo de nuestro comercio, el empobrecimiento de nuestro comercio local,... debe despertar nuestras conciencias de andaluces fraternos y solidarios con nuestras pequeñas y medianas empresas, con los trabajadores, con las trabajadoras, con sus familias. Y no se trata sólo de nuestros agricultores, ahí están los transportistas, las distribuidoras, las cooperativas, el comercio pequeño, las Pymes y sus saldos en rojo, los autónomos que no cobran las ayudas prometidas y aprobadas, la repercusión en el cliente turista y su consecuencia en la hostelería, en la imborrable huella dejada, porque un producto y su procedencia quedan marcados como no recomendables por un tiempo tan idefinido por largo, como por indefenso como débil, es decir, se le retira la confianza.
 
Y lo peor es la impotencia ante una descarada maniobra de desvío de mercados, disfrazada de bacterias que ni conocemos ni nunca estuvieron aquí y que ahora es “preferible pensar en el futuro”, evitando que el cliente se enfade, perdonando un genocidio cometido en nombre de la salud de quienes manejan el cotarro, y a la nuestra que le vayan dando buenas pérdidas como medicina.
 
Muchos intentos nacieron de la iniciativa privada y a veces pública, pero siempre chocaron con el mismo muro: la eterna canción de la autarquía, reprochando el parecido con los estilos fascistas. Ante esta comparanza, silencio que en boca cerrada no entran moscas. Y se nos mandó arrancar miles de olivos para equilibrar el mercado (¿de quién?), y tuvimos que limitar los caladeros para repartir (¿con quién?), y rebajamos la producción de leche ¿en favor de quién?, y nos hicieron europeos (¿para qué?), y con el euro empezó nuestra dependencia y nueva colonización, y cedimos ante la economía parásita asiática, y… pare usted de contar que nuestro ya no tenemos más que lo que tarareamos en los campos de fútbol.

Y Andalucía, la siempre generosa y universalista, vestida de progreso de aluminio, asesores que no asesoran, sostenibilidad insostenible, metros a precio de kilómetros invendibles, modernidad de unos y estancamiento de muchos, … sigue pagando culpas ajenas, callada, mansa, domesticada, conformista al fin y al cabo.

supermercado_eligiendoHay que retomar el eslogan “jornales pa los nuestros” porque, ya que de los nuestros no se preocupan quienes deben, el pueblo andaluz, soberano y verdadero arquitecto de su futuro, es quien tiene la palabra y el poder de la iniciativa colectiva, poniendo las cosas en su sitio, invirtiendo lo que nos dejan en el bolsillo en el sudor propio, en el trabajo de los nuestros: en el supermercado, buscando la procedencia del producto y eligiendo la andaluza,  preguntando en la frutería de dónde vienen las hortalizas o las frutas; en la pescadería si son capturas andaluzas, en la carnicería si son nuestros los embutidos… y prefiriendo LO ANDALUZ.

Y eso sólo es para empezar, que el camino es largo y se anda lento, porque muebles, artesanías, restaurantes, textiles, confección, ocios, … y todo lo que podamos descubrir que aporta algo al castigado IVA andaluz, deberá tener nuestra preferencia a la hora de pasar por caja. La empresa que, afincada aquí, evade el IVA a otro lugar, no tiene derecho a tenernos como clientes ni moral para ser impertinente con su insistencia publicitaria.

Empecemos de nuevo, tenemos la obligación de hacer algo y, aunque digan que es autárquico, rescatemos el mensaje del “jornal pa los nuestros” y difundamos este modesto decálogo de actitud y comportamiento. Porque, aunque no somos los culpables, seguimos siendo los responsables.

decalogo_buen_andaluz

Prefiero las conservas de mis milenarias almadrabas de Barbate, Isla Cristina, Ayamonte, Tarifa,...; los frutos de la campiña del Guadalquir, de la costa de Granada, del esfuerzo de Almería; las hortalizas de las costas de Málaga, Granada, Almería y regadíos del bajo Guadalquivir y del Genil. Prefiero el aceite de los olivares de Jaén, Córdoba, Sevilla,...; los vinos de las comarcas de Jerez, Montilla-Moriles, los de Málaga y esos artesanos de Granada y Almería. Prefiero los embutidos de las sieras de Huelva y Córdoba, sin olvidar los de Granada, Málaga,... Prefiero los mariscos de Huelva, Cádiz, Málaga,... sus variedades de pescado,... y de Andalucía sus recursos naturales locales y comarcales, su arte y cultura culinaria y doy por sentado que algún producto o sabor se me ha quedado en el teclado. Por eso reitero ME GUSTA TODO LO ANDALUZ, LO PREFIERO, ES LO MÍO Y CON ELLO CRECÍ.