Soy socialista desde hace 20 años y en mi cara se pactaron las estrategias para anular el andalucismo. Ni siquiera se le consultó a los militantes para utilizar los mensajes andalucistas para quitarle el sitio al PSA. Ahora se disfrazan las decisiones de Sánchez con consultas ya vendidas. ¡Que pena de izquierda vendida o adaptada al poder!